Andando, dicen, se hace el camino
Miércoles, Junio 10th, 2009Los músicos muestran su arte arriba del escenario. Parecen dejar todo para satisfacer a su público. Pero debajo parece dominar el caos, la desidia, el descontrol. Flexionando el brazo para luego apuntar en dirección al portador del micrófono, disparan sin piedad: “hijo de puta”. El improperio tiene una infinidad de bises y llega rápidamente a oídos del acusado, quien, sorprendido y algo enfadado, devuelve también con artillería pesada: “al final son todos unos putitos, vamos a tocar canciones más tranquilas”. Cualquier ocasional asistente a un recital de Andando Descalzo podría realizar ésta lectura de la situación y suponer que algo se quebró en la relación de la banda con sus seguidores. Pero no, casi como emulando el antiguo proverbio popular que sentencia que “los que se pelean se aman”, la agresión es un símbolo de cariño dentro de los “códigos Descalzos”. Y no es una exageración suponer que exista tal código, ya que con sólo escuchar un acorde de un tema, el público ya sabe lo que debe hacer. Todos saben que en Pantuflas después del primer estribillo hay que sentarse, que cuando suena Flor todo se convierte en un boliche, que cuando suena Marinero hay que levantar los brazos porque Juani, si se anima, se va a tirar del escenario o que los jueves… Mejor que eso lo explique el mismo cantante de la banda, Juani:
“El mito de los jueves nació en San Justo. Empezamos a hacer unas cosas ahí y se ponían muy violentos los jueves. Entonces empezaban a cantar ‘vamos los jueves’. Y era como que cada vez que tocábamos un jueves la idea era ponerse belicoso. Y nosotros también sabíamos que pretendían eso, entonces estábamos todos en la misma. Hay temas que lo hacemos los jueves, el tema de las chicas al escenario dije que no van a subir nunca mas si no es jueves. La idea es empezar a alimentar lo que es el jueves. Vemos que a la gente le gustan tanto los jueves como a nosotros, es raro y está buenísimo”.
“El estilo que manejamos lo hacemos y ya está”
Andando Descalzo no es una banda normal, por decirlo de alguna manera. Por empezar, no está dentro de lo habitual tocar los jueves, como ya se hizo costumbre. Y hay detalles que dan cuenta de la singularidad de la banda. Por ejemplo, no dudan a la hora de tocar una ópera de Beethoven y poner a Juani a bailar música clásica en el escenario para suplir la falta de vientos en la intro de un tema. Son capaces de tocar un cuarteto de Rodrigo o jugar con el punk a través de un tema propio. También pueden convertir la pasividad del público sentado al pie del escenario en locura generalizada haciendo sonar acordes del La Pachanga, el mítico hitazo de Vilma Palma. Y éstos pequeños detalles son, quizás, los que nos permiten develar la identidad de Andando. Esos vaivenes entre la tranquilidad y la euforia, entre la cumbia y el rock, entre el agravio y el cariño hablan a las claras de una banda desprejuiciada y partidaria de la diversidad musical. Por lo tanto, resulta difícil la tarea de encasillar al grupo en un género particular. A tal punto que hasta a su cantante le cuesta definirlo con precisión:
“Musicalmente la banda yo diría que es rock, para no hacerla muy larga. Pero en realidad hay varios estilos, depende del disco que agarres. Algunos mal catalogaban como una banda de reggae y, que se yo, en el primer disco tenés Mi golosina y tenés Pantuflas. El segundo disco estaba muchos mas ska, pero, sin embargo, tenés reggae, cuarteto, ya empieza a aparecer más el rock, un poco en el primer disco también, pero esta mas ska-rock. Y el último para mi está un poco mas rock con canción. Y ahora, con los temas que tenemos, viene un poco mas rock canción y rock, pero puede llegar a pasar cualquier cosa de acá a grabar el disco y en el momento de grabar el disco también. Ilógico era un reggae, hasta el momento prácticamente de grabar el disco. Nosotros no prejuzgamos nada de lo que vaya a pasar, no decimos ‘no, esto no’. El estilo que manejamos lo hacemos y ya está”.
El viajar es un placer…
Juani se muestra exultante y ansioso en los camarines de Asbury, el lugar elegido para instalar la fiesta de los jueves en Capital. Es que, horas antes de iniciar la gira que los llevará hacia Mendoza y Córdoba, consiguió una camioneta para realizar la travesía y tramitó todos los papeles que le faltaban al vehículo. Cuenta las peripecias que tuvo que hacer para lograr su cometido y promete no tomar alcohol en toda la noche, ya que él será el “chofer” de la gira. Durante todo el show mostró sus cualidades como conductor, manejando un auto imaginario en el escenario. “El viaje es quilombo, son divertidos”, dice, y cuenta que han hecho “viajes muy hippies, durmiendo en camiones. Entonces, ahora no nos olvidamos de esas cosas porque a veces se repiten. Ahora vas y tenés en todos los lugares un hotel o un lugar para dormir, es como que decís ‘ah, esto es re grosso’. Se conforman con poco los pibes”.
Son varios días que pasarán juntos, pero Juani asegura: “Nunca tuvimos conflicto ni entre nosotros ni con quien fuimos. Entre nosotros si nos cagamos a pedos, pero es una cuestión muy entre amigos. Nos prestamos para la convivencia bien”.
Y ya van muchos años de convivencia de ésta banda que surgió en Mataderos. “Yo estaba con el Tano (ex integrante de la banda, se alejó dos antes de que salga el primer disco) en mi cumpleaños y le dije ‘loco, probé con el bajo, no pude, probé con la guitarra, no pude, tengo que cantar, que no hace falta hacer esfuerzo, aunque después obviamente no fue así’, relata Juani, detallando como nació, 14 años atrás, Andando Descalzo. “Empezamos a tocar sin saber muy bien que íbamos a hacer”, admite el cantante, aunque afirma que “Andando cuando empezó no era muy distinto a este Andando, nada más que estaba desprolijo y le faltaba terminar de definirse con su personalidad. De hecho, podríamos tranquilamente tocar canciones de esa época hoy en día nosotros”.
Tocar poco y a componer
La banda tiene pensado encarar con tranquilidad el segundo semestre del año. “Este año estamos tocando poco porque estamos componiendo el disco. La idea era grabarlo en marzo, no colgarnos. No vamos a forzar nada, pero está la idea de hacer eso. La idea es hacer un buen disco para poder salir y tocar a full. Porque vimos que con un disco se nos abrían los shows. Disfrutamos mucho el en vivo y la frescura esa te la dan los discos”.
La razón por la que tocarán poco, además de la preparación del disco, es casi una política de la banda: “nos gusta tocar y nos gusta que cuando tocamos las cosas estén buenas. Y que el loquito que viene después quiera volver. Los shows necesitan una preparación y por eso decidimos tocar poco. Si salir por el conurbano porque nos permite armar cosas que venimos haciendo pero copadas”.
Apostarle a algún sueño…
A la hora de hablar de su sueño, Juani no duda: “mi sueño es jugar en la selección (risas). A lo que apunto es a seguir creciendo musicalmente, tener un lugar ganado por derecho propio, que sonemos bien, cuando alguien escucha Andando diga mira que bien suena esta banda, te guste o no te guste y que sigamos fieles a nuestras ideas. Y después si se puede dar retribuir económicamente esto, bienvenido sea. Pero la verdad que ninguno se vuelve loco por eso y no es una prioridad en nuestra vida”.
Terminó la entrevista. Bocha, el tecladista, le pide que no tome alcohol a Juani, quien promete que se va a portar bien. Faltan 12 horas para que salgan a la ruta y los asientos de la camioneta no llegaron. Parecía un trámite mucho más sencillo que el de la póliza o el seguro. “Cualquier cosa tiro unos colchones y si me para la policía les digo que estoy llevando inmigrantes ilegales. Mano de obra barata”, bromea. Contra viento y marea, sorteando todos los obstáculos que padecen las bandas hoy en día, Andando Descalzo, como corea su público, va.
Por Sergio Bogochwal


